Un poco más sobre María Montessori

¿Cómo surgió el Método Montessori?

María Montessori fue una mujer adelantada para la época en que vivió. Nació el 31 de agosto de 1870 en Chiaravalle, Italia. Fue la primera mujer en Italia en titularse como médico en la Universidad de Roma. Como ayudante de la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Roma, se interesó por la educación de los niños con algún tipo de deficiencia mental y en el Congreso Pedagógico de 1898. Interviene a favor de la educación de estos niños y señalando que el problema de sus deficiencias era más de orden pedagógico que médico. Es a partir de entonces, que encamina sus esfuerzos para desarrollarse en esta área y elaboró una nueva filosofía educativa y para aplicar su filosofía, que dio resultados positivos al aplicarse a los niños con deficiencias mentales, llegando incluso a lograr que aprobaran los mismos exámenes que los niños de las escuelas normales, hecho que la llevó a transferir su trabajo para todos los niños.

En esa época, le confían la responsabilidad y la educación de los niños del barrio de San Lorenzo, el más pobre de Roma, para quienes funda el 6 de enero de 1907, la primera "Casa de los Niños" que serviría de modelo a numerosas escuelas en el mundo entero. En esta primera escuela puso a prueba su método. Por primera vez, una técnica pedagógica incluía en sus principios la idea de que el aprendizaje debía provocar felicidad y satisfacción personal y alentar la propia creatividad y capacidad natural de los niños pequeños. Los niños contaban con muebles sencillos hechos acorde a sus medidas y proporciones y un magnífico material pedagógico que iban haciendo que el aprendizaje fuera ameno y que contribuía a estimular la capacidad de comunicación infantil, la inteligencia y la razón. El principio básico que ella sostenía, era el de fortalecer el desarrollo natural del niño dentro de un “ambiente preparado”; sostenía que el niño necesitaba estímulos y libertad para aprender y que el maestro tenía que dejar que el alumno expresara sus gustos, sus preferencias y algo más importante: debía dejar que se equivocara y volviera a intentar lo que había iniciado. Gracias a sus aportaciones, se dejó de lado la típica idea de las aulas oscuras, ambientadas únicamente con un pizarrón, donde los alumnos estaban alineados en bancas y empezó a valorizarse la importancia que tenían los lugares agradables, amplios, donde los pequeños podían moverse sin problemas.

La influencia que tuvo Montessori con su sistema fue mundial y gran parte de sus ideas hoy forman parte de nuestro conocimiento, lenguaje y manera de entender a los niños. En cada país por donde ella pasó, fundó escuelas, impartió conferencias y llevó a cabo diversos programas de entrenamiento para maestros. En tres oportunidades ha sido nominada para el Premio Nobel de la Paz. Murió en Holanda, el 6 de mayo de 1952.

¿Cómo saber si una escuela es realmente Montessori?

Como Montessori es una palabra del dominio público, es posible para cualquier persona o institución decir que trabaja con el Método Montessori, pero una auténtica escuela Montessori debe tener estas características básicas en todos sus niveles:

El salón (ambiente preparado) debe contar con una serie de distintos materiales Montessori en donde se lleven a cabo actividades y experiencias ricas en estímulos, diseñadas específicamente para motivar en los niños su independencia social, física, intelectual y creativa.

Las guías (maestras) deben estar Diplomadas en Educación Montessori en el nivel en que están trabajando y tener la preparación y la dedicación para poner en práctica la filosofía y metodología Montessori. El grupo debe estar formado por niños de diferentes edades: Comunidad Infantil: de 0 a 3 años, Casa de Niños: de 3 a 6 años, Taller 1: de 6-7 a 9 y Taller 2: de 10 a 12 años.

El ambiente de trabajo debe estar basado en la libertad, responsabilidad y el respeto. Los niños deben ser independientes, libres de elegir su propio trabajo, motivados a crear ideas, solucionar problemas y buscar ellos mismos su propio aprendizaje.

Debe establecerse un compromiso con la familia; los padres y la familia en montessori son considerados una parte esencial para el desarrollo integral del niño.

 

¿Por qué al maestro se le llama guía?

La Guía Montessori juega un papel diferente al de la maestra. La guía no es el elemento activo dentro del ambiente, ese es el niño. La guía actúa como una facilitadora y promotora del aprendizaje, prepara el ambiente, provee experiencias y situaciones de aprendizaje para que el niño construya su propio conocimiento, le permite al niño experimentar el gozo de aprender y tiempo para disfrutar del proceso, asegurando así el desarrollo de su confianza y auto-estima.

¿Qué características debe tener el ambiente preparado?

Debe ser limpio, ordenado, bello y armónico.
Las mesas, objetos y muebles deben ser proporcionados al tamaño de los niños.
Todos los materiales deben estar al alcance de los niños.
Debe estar equipado con una diversidad de material Montessori en cada área.
Los aprendizajes se derivan de experiencias sensoriales.
Se promueve el lenguaje, el movimiento y la actividad constante.
Impulsa la independencia, la libertad, el respeto y la concentración.
Facilita el desarrollo motor, sensorial, social, intelectual y emocional.

¿Qué es el material Montessori?

El material Montessori está diseñado para atraer el interés del niño e invitarlo a trabajar con él. Está científicamente creado para cubrir determinados objetivos y permitir el propio descubrimiento en el niño; ayuda al niño a distinguir, categorizar, clasificar y relacionar una nueva impresión con las recibidas previamente. Este proceso es el principio del conocimiento consciente el cual se alcanza cuando la inteligencia trabaja concentradamente en las impresiones producidas por los sentidos. Las actividades tienen una secuencia además de autocontrol de error, en los que el niño se corrige a sí mismo, y le facilitan adquirir habilidades que lo conducen al aprendizaje de conceptos abstractos. “El niño siempre tiene ocupaciones importantes en el ambiente”.

¿Por qué diferentes edades en el salón?

Cuando se deja a los niños trabajar libremente, constantemente encuentran oportunidades de ayudarse mutuamente. De esta manera el conocimiento y la ayuda va de un niño a otro, permite a los pequeños aprender de los mayores, mientras que los grandes refuerzan sus conocimientos y adquieren confianza con la satisfacción de poder ayudar a los más pequeños. Esto crea un ambiente parecido a la familia en donde sus miembros, que no son de la misma edad, se apoyan, se sienten aceptados, motivados y aprenden a convivir unos con otros. En otras condiciones por lo general, los niños tienen escasas oportunidades para demostrar una ayuda mutua en lugar de competencia, se les impide ayudarse y hasta se les castiga por hacerlo.

¿Cómo trabajan los niños en el ambiente?

Los niños son libres de trabajar con el material que ellos eligen, ya sea solos o con otros niños. Basándose en sus observaciones, la guía puede determinar en qué periodo se encuentra el niño y qué material o actividad nueva debe presentarle. Las sucesivas actividades a lo largo de cada área están diseñadas y proyectadas para que el niño individualmente, haga progresos a su propio ritmo y por sí mismo. El niño comenzará a utilizar este nuevo material y espontáneamente lo manejará y repetirá hasta que haya asimilado todo lo que tenía que enseñarle en esta etapa y que se encuentre listo para la siguiente. Al manipular el material, el niño aprende naturalmente mediante el descubrimiento, lo que le permite experimentar una enorme alegría y satisfacción interior frente a sus logros. Cuando la lectura, la escritura, la aritmética, la geometría, la geografía, etc., comienzan de esta manera espontánea le evitamos muchas horas de esfuerzo forzado que no deberían tener. Aprender es importante y divertido.

¿En Montessori los niños hacen lo que quieren?

No se puede llevar a cabo un proceso de aprendizaje sin disciplina, pero aquí no se da la disciplina sin movimiento, ni en silencio. Los niños hacen lo que necesitan hacer para su desarrollo intelectual, físico y emocional. En Montessori se habla de libertad, pero esta libertad no significa anarquía o permisividad, ya que estos dos conceptos no permitirían la integración del la vida del individuo entre si mismo y el orden social. Cuando el niño es muy pequeño no tiene la experiencia ni la coordinación para controlarse, pero conforme va desarrollando esta capacidad, puede reconocer sus acciones y las puede dirigir en relación a sus deseos y a los de otras personas; esto implica la aceptación de ciertos límites: en el niño hay que tomar en cuenta sus deseos, pero también los de los demás: debe saber que con su acción no puede limitar la acción de otros. Estos son límites para el niño y al mismo tiempo lo impulsamos a mostrar respeto hacia los demás y hacia lo que le rodea.

En Montessori hablamos de disciplina interna:

La Dra. Montessori observó que en los niños, se desalienta la impulsividad y la agresividad mediante actividades atrayentes y constructivas. Unir la actividad física y la mental es lo que le da al niño la posibilidad de desarrollar la voluntad; paulatinamente el niño aprende a elegir, a tomar decisiones, a realizar actividades y de esta forma se da cuenta que él también puede modificar positivamente el ambiente, además de que va construyéndose a sí mismo a través del trabajo. “En Montessori, los niños no hacen lo que quieren… ¡quieren lo que hacen!”.

Educación en la paz y por la paz.

La paz es también una obra de la educación. La verdadera paz es un estado interior del alma y, como tal, exige una educación particular y es en la infancia cuando existe mayor sensibilidad para iniciarla. Una sociedad en busca de la paz no somete al individuo, lo libera; no lo reduce, lo eleva. Este es el principio que María Montessori aplica al crear relaciones entre “personas libres e iguales”. Buscó este objetivo desde su inicio al suprimir los castigos humillantes en sus escuelas, que van en contra de la dignidad humana; Montessori asegura que la estricta obediencia a un adulto severo equivale a la esclavitud y debe sustituirse por una disciplina interna a través del trabajo libre y espontáneo, además de que la rivalidad y la competencia niegan la socialización de las personas y su colaboración armónica. “Los niños son los creadores de la humanidad”.

¿Por qué es tan importante que el niño termine su ciclo de preescolar Montessori?

Nuestro método es un ciclo único de desarrollo diseñado para aprovechar los años de construcción del niño, del nacimiento a los 6-7 años de edad, en el que es muy sensible a todo lo que le rodea. Nosotros trabajamos con los niños de manera individual y personal, esto nos permite conocerlos a fondo y guiarlos en el proceso de construcción de su identidad, su desarrollo afectivo y socialización y en conquistar su independencia, procurando su seguridad y protegiendo su autoestima; las emociones, conducta y aprendizaje, son procesos que se guían en montessori y es preocupación constante que los niños logren su máximo desarrollo integral. Estos procesos son la base de su formación escolar futura, es por esto importante que cada niño complete y cierre su ciclo de formación Montessori, para que cuente con los elementos y las herramientas suficientes para adaptarse con bases sólidas a cualquier sistema educativo.

¿Qué pasa cuando el niño deja la escuela Montessori y va a algún otro sistema?

La educación Montessori es una educación para la vida. Los hábitos y habilidades que el niño desarrolla en nuestra escuela le ayudarán para toda su vida. Le permitirán estudiar más eficientemente, a observar cuidadosamente y a concentrarse más efectivamente a donde quiera que vaya. Los niños en Montessori han aprendido a trabajar tanto de forma individual como en equipo. Han sido motivados a tomar decisiones, a administrar su tiempo y a resolver problemas por sí mismos.

De igual forma, saben compartir de manera abierta sus ideas con los demás, mostrando sus capacidades de comunicación y de adaptación a nuevos entornos. Son niños independientes, seguros de si mismos, observadores, deseosos de ayudar, de pertenecer y de seguir aprendiendo; salen con la confianza necesaria para afrontar distintas situaciones con valor y optimismo.

Es importante, que para continuar favoreciendo el proceso de auto-educación en el niño, el ambiente familiar y los “padres montessori” siempre le ofrezcan actividades enriquecedoras a su propio nivel de interés, respetando los intereses individuales y aptitudes particulares del niño y proveerle de las mejores condiciones para su desarrollo. Si encuentra un ambiente estimulante, en casa o en su futura escuela, su auto-educación será continua.

¡VEN A CONOCERNOS Y PLATICA CON NOSOTROS!

Abadejos 226, Lomas de las Águilas. Ciudad de México. | Teléfonos: 56 35 30 66 y 56 35 31 92

montessoriaguilas@comunidadinfantil.edu.mx | Facebook/comunidadinfantilmontessoriaguilas

Conoce nuestro aviso de privacidad aquí